Grabado durante el año 2000 entre Luzbola (el estudio en la
casa quinta del Indio) y Panda y masterizado en Nueva York. Viene
con una medalla fundida artesanalmente en un taller montado especialmente
por Rocambole para esta ocasión, la cual puede ser usada como
un escapulario, cerca del corazón, como se predica en el álbum.
La modalidad de trabajo fue absolutamente novedosa para una banda
acostumbrada al pulso rockero. Grabaron y demearon por separado, cada
uno en su estudio hogareño.
Durante el año y medio que duró el proceso de Momo Sampler,
Sergio, Semilla y Walter grabaron partes sueltas de sus instrumentos
y luego esas partes fueron utilizadas en el disco. Pero la banda conoció
el producto final con su lanzamiento, cuando Skay se los mostraba
para ensayar los temas.
Hernán Aramberri, por su parte, junto con el técnico
Eduardo Herrera, cosió los samplers que oficiaron de colchón
para la escalofriante voz del Indio y
las soberbias guitarras y bajos de Skay.
Equilibrado y parejo, indiscutiblemente rockero, tan negro como brillante,
emula al Rey del Carnaval (el rey Momo) y se inspira en la murga uruguaya.