Porque decidís irte a España? Algún contacto, amigos…?


Sí, en realidad fui a visitar a Lupano… a Samalea, y a mi hermano Leo, que también estaba allá. Fui de vacaciones 15 días, una cosa así. Ahí conocí un poco la movida Española y me pareció súper atractiva, todos estaban haciendo cosas interesantes, se respiraba aire fresco, y me tentaba el cambio y la novedad. Volví de esas vacaciones con ganas de todo eso.
Acá laburaba para PromoFilm. Y de casualidad, en ese momento, surgió la posibilidad de ir a hacer un trabajo a Madrid, que duraba un mes. Presione medio descaradamente para ser yo quien viajara. Y me salió.
Asi que viajé, y mientras estaba realizando ese proyecto, la propia gente de Madrid me ofreció otro que implicaba quedarme al menos tres meses. Con lo que me volví a Bs. As. por una semana a hacer valijas más grandes, y partí otra vez. Y me fui quedando cada vez mas tiempo. Primero fueron 3 meses sin volver, después 6, un año y algo… y en un momento tenia mas cosas allá que acá, un departamento…
Se ve que tenía la necesidad de cortar con todo ese laburo de la tele que hacia acá, que me tenía las pelotas llenas, y esa me parecía una buena manera… (Interrumpe la frase) todo esto lo digo ahora, después de pasado el tiempo, haciendo el análisis, porque en el momento estas ahí siguiendo un impulso. Agarré este otro trabajo, el segundo en Madrid, agarré un tercero y cuando me ofrecieron el cuarto, que era una barbaridad de plata, dije que no. Para ese momento ya me había dado cuenta de para que había ido a Madrid, y había ido a dejar de hacer ese tipo de trabajo, que ya no me gustaba. Y les dije que no, me volvieron a llamar ofreciéndome más guita, les dije que no la segunda vez, me volvieron a llamar una tercera, les volví a decir que “no, gracias”, y ahí no me llamaron más…. estuve una semana con fiebre …(risas), justamente en ese momento, ese proyecto se me superponía con una gira con Andy Chango, y era fácil, la vida me había puesto ahí “la vida me decía, viniste para esto o a esto, elegí, es tu momento de elegir”.

Hay más posibilidades en España para los artistas argentinos o latinos?

Lo que vi es que ciertas cosas son más fáciles y otras más difíciles, por ejemplo, tocar es más fácil, hacer giras, hay más cantidad de lugares, hay más mercado en general. Y no existe que un músico toque y no cobre, aunque sea poco… para el bolichero, si viene el proveedor de Coca Cola y le baja 2 cajones, le tiene que pagar por los 2 cajones, igualmente si viene un músico esa noche y hace su trabajo, le tiene que pagar por su trabajo, lo tienen incorporado. Todos los lugares tienen sonido, luces, está mas armado. Aparte, al ser mas reducidos los tamaños geográficos, es más fácil. En Madrid, iba caminando hasta la mayoría de los lugares en los que tenia que tocar, o ir hasta Galicia o Barcelona llevaba cuatro horas de auto. Si acá tengo que ir a Tucumán a Salta o a Mendoza es más difícil.
Allá eso te permite tocar más, porque no saturás la ciudad en donde vivís, podés salir a otros lugares. Siendo el primer mundo, (por más que lo sea habiéndose llevado nuestro dinero), tienen para gastar, ¿Qué pasa? Hay mas consumo, mas joda, más alcohol, más noche…todo.
Eso es más fácil. Lo viví con el primer disco (La historia más simple del Mundo). Además el rock argentino tiene un muy buen concepto allá... el argentino está bien conceptuado en general, para lo que sea. Cuando llegué por primera vez a una sala de ensayo, en donde había sólo músicos españoles, al escucharme hablar en argentino, noté un respeto incluso antes de ponerme a tocar. Que por ahí soy un choto de mierda, pero bueno...
A la gente el disco le gustó, fue bien.
Por otro lado también creo que hay un cupo para extranjeros, como en el fútbol. Pienso que le es más fácil a un español acceder a ciertas cosas, que por ahí hace una música que está buena o más o menos o… no importa, pero primero está él y después… No puede haber veinte argentinos arriba y después los españoles. Una discográfica o medio de difusión va a considerar distinto el material de un español al de un extranjero, ahí el prejuicio es al revés, a favor del local. Y creo que está bien eso, es como debiera ser. Defienden lo suyo. En fin, que hay un cupo, y por más que no te sientas extranjero, lo sos.



Con respecto a “La Historia más simple del mundo”, como salió.


Ese disco empezó siendo el segundo disco de una banda que casi no se conoció, que yo tenía acá, “Los Celestes”. Arrancó como el segundo disco de esa banda, pero en el camino sentí que quería hacer cosas que una grupo, como tal, limitaba. Quería que algunas baterías tuvieran un estilo y sonido distinto, que en otras no haya batería, que el bajo fuese de tal manera, en fin… La Historia más Simple del Mundo se edito en España en junio del 2004, con el sello “Rock Indiana”. Hicimos una linda presentación en un lugar que se llama “Moby Dick”, el antro brit-pop de Madrid...
La banda era un seleccionado de músicos argentinos que viven allá, un lujo, Guille Arrom, Fernando Lupano, Martin Bruhn, Lorena Mayol, Andy Chango, Juan Cruz Peñaloza y José Gomez... me acuerdo que tocamos los temas en vivo en el mismo orden que en el disco...

Y son historias de vida las de “El Club..” no? Y te digo que conmueven…

Sí, la otra vez alguien me preguntó “acerca de que te gusta escribir?”, y la verdad es que no había pensado mucho en eso, y en realidad si, no soy de escribirle a la guitarra o a los autos, que no tiene nada de malo, pero la temática pasa más por las ciencias sociales... Pero si está basado en vivencias? (se pregunta y se responde a el mismo). Parte si, parte no.. como todo.
Como te digo, el quiebre que necesité hacer yéndome a Madrid...? bueno, si no me hubiera ido a Madrid “El Club” no existiría, por más que “El club” está hecho acá. Son las experiencias recogidas de ese tiempo, los cambios, las idas y venidas, la gente que quedó acá, la que quedó allá...

Además de “Los Celestes” también estuviste en Man Ray no?

Alphonso S’Entrega, Man Ray, Los Romeos, que fue todo como una seguidilla. Arranqué “profesionalmente” a los 16, 17 años con Alphonso…
Los Romeos fue una banda que armé con el guitarrista de Alphonso… y a Man Ray me convocaron casi en la misma época. Tendría 20, 21 años.
Hasta que a mis 23, 24 me replantee un poco todo. Pensaba “está todo bien pero ésta música no es la que más me gusta”.
Con los Romeos pasó lo siguiente, el grupo se había volcado a “Basura” que era “el” tema, el hit. Pero para mí, originalmente, era un tema en chiste, era un tema más dentro del disco que en realidad era otra cosa. Todos los músicos en la banda se tiraron para ese lado, y yo no. Cuando surgió el segundo disco y vino Sergio con ocho temas que eran como “Basura”, mis canciones ya no tenían nada que ver... por eso decido dejar “Los Romeos”.
Al mismo tiempo también me voy de Man Ray, porque quería hacer mi música, mis canciones, a mi forma... y en Man Ray la pasaba súper bien pero no veía lugar para ese desarrollo, era otro estilo. Y ahí surgió medio en chiste la frase ésta que a veces cuento “No vuelvo a tocar al servicio de nadie más, a menos que sean Los Redondos”.
Pero toda la gente, los músicos que conformaban esas bandas, siguen siendo buenos amigos, y los quiero un montón. En esa época Man Ray eran; Hilda, Samalea, Lupano, Tito, Gringui y yo. Todos ellos hoy participan en “El club”.



Y cuando decís esa frase sobre Los Redondos, que pasaba? Era una banda que te gustaba, que ibas a ver?

Si bueno, era la banda que más me emocionaba... ver a “Los Redondos” era casi lo único que me reavivaba esa adrenalina musical que yo tenía medio perdida en esa época... y ponele que todo esto pasaba allá por los “Huracán” (1993/1994).
Y ahí me fui a laburar a un colegio…(risas) imaginate yo en la sala de profesores a las ocho de la mañana, dibujadísimo ... (risas). Enseñaba computación y música.
En realidad fue así, armamos un pack con Diego Korol y Sebastián Galetzky que es co-compositor mío de toda la vida, (de él es una parte de la letra de “Tres amigos”). Entre los tres armamos una especie de Depto. Multimedial... música, televisión, arte... (irónico). En ese colegio me quede unos cuantos años, cuatro o cinco… Mientras tanto con Sebastián Galetzky armé “Los Celestes”. Al tiempo se hizo el primer disco, que mucho no pasó. Tenía canciones buenísimas, pero para mí el problema con ese disco fue que los demos no fueron superados. Tenían muchísima onda, espíritu, participaron muchos amigos (Samalea, Willy Crook, miles), y después cuando se armó la banda y se grabó el disco, no supe mantener ese espiritu, se perdió completamente.

En los shows del Indio parecería que sos el más “suelto”, algo que le da fuerza al show.
Como fue el momento que se conocieron?


Es un poco mi forma, mi manera de disfrutar, además el rol que tengo que cumplir en la banda me permite hacer eso. Hernán no puede salir a hinchar las pelotas, Marcelo no lo tiene en los genes, Gaspar es por ahí un tipo más tímido, Balta es el otro que acompaña. Igual todos nos super divertimos, y como la banda suena cada vez mejor, eso nos da confianza y la capacidad para disfrutarlo más también.. y el Indio un poco fomenta la actitud.
Cuando lo conocí al Indio... el momento… en “el” momento estaba cagado en las patas (risas), llegué a Buenos Aires un viernes por la mañana, y ese mismo día lo fui a ver a Hernán a su casa y quedamos para ir el lunes al estudio del Indio a ver algunas cuestiones técnicas.
Para ese lunes hacía dos días que estaba en Buenos Aires y hacía como dos años que no venía. Todo me parecía raro, como en un sueño ligero, además estaba re nublado y eso aportaba a la sensación. Al final ese día, el lunes, fueron pasando las horas... las horas... yo cada vez estaba mas nervioso, pero el Indio no apareció.
El martes fuimos de nuevo al estudio con Hernán. Y estábamos trabajando, hasta que en un momento, después de un par de haber empezado, se escucha la puerta, unos pasitos…”tic, tic, tic” y ahí ya era inevitable su aparición, el climax del nerviosismo!! Entró al control y dijo: “Que tal Pablito? Que tal el viaje, como estuvo todo?” y casi instantáneamente desaparecieron los nervios, increíble.
Fue muy cálido conmigo, se disculpó por no haber aparecido el día anterior, que había estado en cama porque no se sentía bien. Y bueno, nos sentamos a charlar, una hora y pico larga, a hablar de cualquier cosa… súper calido y seductor...

Como surge lo de grabar un tema  (Nada! Zippo Rock) con el Indio para tu disco solista?

Es un tema que hice en Madrid, fue uno de los últimos antes de venir, grabé un bocetito así como para escuchar. Y al escucharlo cada vez que venían los puentes del tema me imaginaba la voz del Indio cantándolos. Raro, no me suele pasar. Ahí quedó, era algo totalmente imposible.
Algo así como un año más tarde, ya en Buenos Aires, y ya conociéndolo, me puse a grabar “El club”, que iba a incluir “Nada!”.
El ya había escuchado “La historia más simple…” del cual me había hecho generosos elogios, asi que le conté la historia del tema, de lo que me había pasado al componerlo, y le di unas premezclas de lo que tenia de “El club” hasta el momento. Me hizo una devolución “positiva” (risas) muy amable y a favor... Así que desde ahí solo fue combinar, cuando, cómo, dónde…



Como te contactas con el Indio por primera vez?


A través de Eduardo Herrera, gran amigo, que conocí allá por el ’92, ’93…
Fue así: el disco (El Tesoro) me lo hizo llegar Lupano, que por casualidad es cuñado de Balta. Me lo pasó porque sabía que me gustaba y era imposible de conseguir en España. Y la anécdota, que ya la tengo armadita… es re posta.
Me reservé el disco para oírlo tranquilamente, dedicarle alguna noche sin distracciones.
Por fin, cuando me puse a escucharlo, inmediatamente, me asaltó la sensación de sentirme parte de ese disco, inexplicable sensación. Yo estaba a miles de km, el disco ya estaba grabado, y además el Indio es de los músicos a los cuales uno no se encuentra por la calle... ni remota posibilidad de conocerlo.
Asi que con un auricular en los oidos, de madrugada… desde el tema 1, desde el ruido del público, me sentía identificado, mas bien parte, distinto a cuando te identificas con el artista que te gusta, esto era algo mas personal, raro, fue algo muy groso. Lo iba oyendo como en estado onírico, de ensoñación, estado alterado de conciencia.. (risas) Por ej. cuando termina “Pabellón”, dice “Pablo” la letra, y me asusté, me sobresaltó, pensé que me lo había imaginado, ahí rebobiné a ver que habia dicho realmente… Esas cosas de la madrugada donde la psique está un poco alterada y no sabes lo que es verdad y lo que no es verdad... pero todo eso me pasó esa noche, y me dejo una sensación incómoda, porque no tenia donde ubicarla.
Al par de dias lo llamé a Edu para felicitarlo por el disco y todo eso, bah, en realidad lo llamé para reclamarle que “Porque está tan baja la voz en “El Tesoro de los inocentes”?”, que es la canción de la década mínimo o sino más, según mi gusto. Me parecía un pecado la voz un poco baja de plano... Lo llamé para eso, y nos quedamos hablando del disco un rato largo.
A la semana de esto, Edu me llamó para contarme que se estaba armando la banda y ver si me interesaba postularme como candidato… y ahí uní todo, la sensación al escuchar el disco... ahí cerraba, y aunque faltaban varios pasos, que Edu se lo proponga a Hernán, que vieran otros candidatos, etc., para mi ya era un hecho consumado.
Y es así, cuando los planetas están en el orden en que tienen que estar… pasa, sino no hay esfuerzo que vos puedas hacer para que pase, la pelotudez de si tiene que ser va a ser, en realidad es así.
En este caso creo que se dio por un montón de motivos. Uno obvio para mi es que yo necesitaba despegar de Madrid, y no era capaz sin una muy buena excusa. Es que llega un momento en que necesitas no sólo el plan inmediato, sino el mediano y el largo plazo, porque la excitación del cambio de país, del cambio de cultura se había pasado, ya estaba más establecido y me empezaba a necesitar plantear situaciones a mediano plazo, pero como nunca jamás me imagine viviendo toda mi vida en Madrid, entonces un plan a mediano plazo en una ciudad donde se que no me voy a querer quedar o que me veo en 20 años… entonces hay un conflicto con eso. Pero por otro lado el día a día estaba bien, tenía compromisos que me gustaba cumplir, entonces eso como lo cortas? Es una decisión… entonces esto me vino en el momento exacto, era lo que necesitaba, un empujón a la decisión, como un regalo, una oferta imposible de rechazar. Cuando te digo lo de la alineación planetaria, es porque son muchos factores que no se podrían ni enumerar, pero era lo que necesitaba, insisto, y lo que acá necesitaban, lo que el otro… o sea, todo confluía a que eso sucediera y cuando es así sucede, y cuando no es así, por más ganas que uno tenga, por más esfuerzo que le pongas y vayas a golpear veinte mil puertas…

Y por el momento te vas a quedar acá en Buenos Aires?  Volviste a ir a España?

Sí, de hecho estuve hace poco, por primera vez después de haber vuelto a Buenos Aires. Me sirvió para varias cosas ese viaje. Para quitar de encima fantasmas, miedos, cosas que pasan cuando volvés después de un tiempo a algun lugar muy vivido, la nostalgia y todo eso… Para reencontrar a la gente que no volví a ver desde mi partida... un poco lo inverso a lo que me pasaba estando allá y visitaba Buenos Aires, es rara la vida...
Y pude constatar que hoy no volvería a vivir en Madrid, hoy estoy mucho más cómodo, contento y a gusto acá, y haciendo lo que estoy haciendo, por más que hay miles de cosas que están buenísimas allá y las extraño, pero…esto es tremendo, la verdad no me reconozco a mi mismo diciéndolo, porque toda la vida pensé lo contrario, pero me gusta mi vida en este momento.

Y cuáles son tus pasos a seguir ahora?

Y ahora voy a intentar tocar mucho “El club”, en vivo. Quiero tocarlo no sólo acá, sino también en el interior, vamos a ir para Mendoza y San Luis próximamente. El club es algo que arranqué ya en septiembre del año pasado, y después de este tiempo, siento que hay un potencial para capitalizar. A veces me llaman de radios o de revistas o lo que sea y me dicen cosas muy amables. Como que el disco está presente.
También tengo una deuda para conmigo. En el sentido de lo que pasó con Los Celestes, o en La Historia más simple del mundo. Siento no haber “dado todo” en esos casos. Pero este disco fue concebido de otra manera, desde la composición, desde cómo fue grabado y de la forma en que lo estoy apoyando con el corazón, porque me gusta. Siento la necesidad de brindarle todo lo que pueda. Eso por un lado, y por el otro tengo un par de producciones de discos para hacer, y paralelamente, hacia septiembre quizás, ir empezando el disco sucesor.


En el tercer disco del Indio participas de la grabación?

Y eso va a quedar a decisión de él. A mí me pasa algo, que tiene que ver con esto que fuimos hablando, de cuando uno es solista o cuando está en una banda, y los conceptos o las ideas musicales y que se yo... es que a veces es más fácil hacer uno ciertas cosas, más que delegarlas. Por ejemplo el riff de Nada! (gesticula tocando la guitarra y tararea el tema), yo sabía perfecto lo que quería ahí, quería algo que caminara, que diera cierta sensación cíclica y claustrofóbica, como opresiva. Entonces grabé el riff en un demo para que después Minissale lo reemplazara. Y él lo tocó, y estuvimos un par de días grabando, y ese riff lo hicimos como tres o cuatro veces, pero al final terminé tocándolo yo, y es una boludez a lo mejor, pero no… la forma en Jorgito que ligaba las notas no terminaba de dar la sensación que yo quería, y a veces no se puede explicar la sutileza de ese tipo de sensaciones, por eso en algunos casos lo mejor es hacerlas directamente. Y no es que no pensé en el ego de Minissale dejando afuera su toma, sí me preocupé y pensé…que me dirá… pero después entendí que no era lo que necesitaba la canción, a criterio de quien?, mío, pero soy quien la compuso.
Volviendo al caso de los discos del Indio, si es él quién graba los teclados, puedo entender lo que pasa por su cabeza, porque es lo mismo que me pasa a mí, en mi lugar. Y si necesita que yo haga algo con mi impronta, lo haré gustoso.


Alguna vez fantasearon de hacer algo juntos con tu mamá, que es actriz y Directora de teatro o tu hermano actor, vos músico..?.

Mi vieja tiene algo armado desde hace unos años. Son obras de teatro infantiles que el gobierno lleva a lugares humildes, pueblitos en el interior. Son obras de contenido didáctico, temáticas, acerca de la correcta alimentación, del cuidado del medio ambiente. Entonces dan un espectáculo a los chicos, junto a un vaso de leche, unas galletitas, y de paso les cuentan algo acerca de esos temas. La música, las canciones de esas obras de teatro, las hago yo.

O sea que usás sonidos para bebes y chicos?

No. Yo hago rock, y tienen solos de viola! (risas). Es que en realidad... porque a un pibe de cinco años le gusta más Los Simpsons o Family Guy, que otras boludeces de no se qué...? es que no hay que tratarlos como idiotas, las canciones que hago para esas obras me tienen que gustar también a mi, sino no funcionan.


Pero haces algo no tan estrambótico, algo entendible para los chicos?

No, lo chicos entienden todo, y si, son canciones, tampoco es música contemporánea (risas). Con respecto a mi hermano Leo, casualmente laburó en el video de “Ojos” que estamos estrenando ahora..

Como productor sos igual de exigente que como compositor?

Igual, exactamente, en realidad soy exigente hasta donde intuyo que puede ser beneficioso, después no. Si siento que exigiendo, la persona va a rendir un poquito más, un poquito más… le sigo dando. Cuando veo que se va a quebrar lo dejo tranquilo y me quedo con esa toma, ahí freno. Pero así es como cuando comparás los demos con el disco que quedó, decís “no parecen son los mismos...”. A todos nos pasa, uno no es la misma persona antes de un disco que después. El proceso de grabar, para un músico, es crecer, no sólo en la forma de tocar, sino en miles de aspectos, yo veo a los chicos como cambian…para bien, después que les di con el látigo dos veces, tres veces (risas). En otros casos donde es gente más grande o con mas experiencia, me dedico a detectar vicios, falencias, y quitarlas. Así como a idear la manera de potenciar y producir las buenas ideas.
Hay cosas que a veces uno, desde adentro, no las detecta, es necesario que las vea alguien desde afuera.


Y para tus discos no buscaste tener otra mirada?

Fue un error haber hecho todo solo en este disco, o sea, todo es todo, desde componer, tocar, cantar, producir... bueno, desde eso hasta ser el dueño del estudio, con lo cual no había límites de horario, nadie que me diga “no flaco, está bien así, ya está”. Al mismo tiempo fui el técnico de grabación, las mezclas... toqué varios bajos, toqué casi todas las guitarras eléctricas, todas las acústicas todos los pianos… fue demasiado. Me parece que no vuelvo a hacerlo tan así, algún rol es necesario que lo ocupe otra persona. Por ejemplo, la canción “Duerme” me costaba mucho cantarla. Y encima venía con el trauma de sentir que el disco anterior no estaba bien cantado y todo eso… en fin, de ese tema hice sesenta y cuatro tomas de voz... Ahora, como productor, sé que es al pedo, que no mejoras haciendo tantas tomas, si no mejoraste en la ocho o en la veinte…o en la treinta, ya exagerando, no vas a mejorar en la sesenta y dos. Pero metido en la vorágine decís “otra que en ésta le pego” es como el vicio del jugador… y no tenia a nadie que me frene...



Como nace el concepto del disco? Buscas una unidad?


Sí, me gusta que los discos tengan una unidad, una cosa más de temática general. En “La historia más simple del mundo”, la transversalidad la fui acomodando a las canciones que había, pero en El Club no, todo surgió junto, a partir del concepto. Para cuando me propuse empezar a grabar había algunas canciones sueltas: Nada!, Schmidt, Tres amigos; pero el resto fueron surgiendo de esta idea madre acerca del club:
Había vuelto a Buenos Aires hacia poco, y estaba reencontrándome con la gente de acá. Una noche fui a tocar con Proyecto Verona como invitado. A Verónica, que es la cantante, y Jape que es éste que está acá al lado, los conozco del barrio desde los 15 años... entonces fui a tocar con ella y Jape vino a ver el show, y después nos fuimos los tres a una pizzería de Corrientes. Eran tipo cinco de la mañana, y en un momento, medio que me salí de la charla y empecé a verla de afuera. Y me veía a mi mismo con estas dos personas que hace 20 años que conozco, y que hacia cinco que no veía, pero con quienes me sentía tan cómodo y en familia como siempre, como si no hubiese pasado el tiempo. Y ahí le empecé a dar forma a esta idea de lazo que siempre está y no se rompe, al lazo que une a los miembros de el club. Pero además, en ese momento en que me veía de afuera, charlando como si nada después de diez años, y en ese microsegundo, efectuaba un balance de cómo habían resultado sus vidas, y la mía propia. Las acciones tomadas y sus consecuencias. Y de ahí salté al concepto del riesgo. Lo de estar todo el tiempo redoblando la apuesta. Y eso tenía que ver también conmigo en ese momento, estaba volviéndome a Buenos Aires, medio en tarlipes, dejando un montón de cosas, pero venía a buscar algo que me parecía que me iba a hacer mejor, aunque era un riesgo, y estaba jugándome “lo más valioso que tenía”, mi “monedita de plata”. Todo eso en la pizzería...

Los motivos por los que viajaste tienen que ver con decisiones personales o también influyó situación del país?

La situación del país no, en realidad no creo en eso mucho, en situaciones coyunturales. No te digo como cuando fue el golpe y era “te vas o te queman”, mas bien de cuando se utiliza como excusa.
En España, de la generación de argentinos que rajó en el ´76, muchos están súper resentidos contra Argentina, pero es entendible desde su punto de vista, a ellos los echaron a patadas, no fue una elección... Pero a lo que iba es que la coyuntura del país (salvo casos extremos), no debería ser una excusa para no hacer lo que uno tiene que hacer, eso depende de uno.


En cuanto al próximo disco ya tenés algo pensado?

Tengo un germen, dos o tres canciones, pero si tengo claro que quiero en cuanto a sonido y cosa tímbrica, y a carácter.
Es un disco que va a necesitar mucho de estudio.

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Mientras el fotógrafo prepara la cámara para hacer algunas fotos mas, Pablo nos cuenta entre cosas, sobre el estudio, como es el trabajo de producir a otras bandas,  que es vegetariano y que se siente muy bien en éste momento de su vida.

Ahora si, vemos como su costado actoral reflota frente a la cámara y se mueve cómodo, asi como sobre un escenario , cuando acompaña al Indio y Los Fundamentalistas o al frente de su banda.

Seguramente habrá otra ocasión para juntarnos y sentirnos tan cómodos como ésta tarde, sin dudas que pasamos un momento agradable con alguien auténtico, quien en todo momento nos hizo sentir muy a gusto.
Desde acá te mandamos un saludo y te agradecemos nuevamente, por tu buena onda!

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De Ustedes,
Los Redonditos de Abajo

 

 

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